Vemorina
Posparto · Discos de lactancia
¿Cuántas veces al día tienes que recolocar el disco de lactancia?
Para la mayoría de las mujeres, lidiar con los discos de lactancia es parte de la rutina. Pero no tiene por qué ser así.
Estás en el supermercado o en una reunión y lo notas. El disco de lactancia vuelve a estar medio enrollado en el fondo del sujetador.
Lo recolocas con disimulo, protegiéndote con el brazo. O lo dejas estar, esperando que nadie se dé cuenta.
Y mañana otra vez. Y al día siguiente. Varias veces al día, todos los días.
En el bolso siempre llevas uno de repuesto, en la mesilla de noche un paquete. Porque así son las cosas.
Pensabas que era culpa de la marca que usabas. Hasta que te diste cuenta de que el problema era el disco en sí.
Pero la cosa no acaba ahí. Compras más, un paquete tras otro.
Te cambias cada pocas horas y, al llegar la noche, vuelves a sentirte húmeda. Has dejado de ponerte esa camiseta porque transparenta demasiado.
Y luego está el problema de que se enrollen. A lo largo del día, el disco se convierte en una bolita dura en el fondo de la copa, justo en el peor sitio. Usas 60 al mes y aun así se enrollan.
La mayoría de las mujeres se resignan. No porque no les moleste, sino porque creen que es lo que toca.
Sí que te molesta. Simplemente has llegado a pensar que es lo normal.
El problema está en el propio disco. Un disco de lactancia no está sujeto a nada, así que se desliza a lo largo del día. No importa lo caro o grueso que sea, está suelto entre tu piel y el sujetador, y puede moverse.
Comprar uno mejor no cambia el problema de fondo. Así que la pregunta no es qué disco se queda en su sitio. La pregunta es si de verdad sigues necesitando uno.
Una buena amiga nuestra acababa de tener un bebé. Una noche nos contó exactamente esto: las fugas y el rollo de tener que estar todo el día pendiente de unos discos que nunca se quedaban en su sitio. Poco después, oímos la misma historia de una madre que lo había vivido hacía décadas. Nunca había hablado de ello con nadie.
Aquello se nos quedó grabado. Empezamos a investigar y leímos cientos de historias en foros de posparto, casi siempre con las mismas palabras: los discos que se movían, las bolitas que formaban, los recambios en cada bolso. Nada lo solucionaba de verdad, porque todo se basaba en el mismo concepto: un disco suelto.
Entonces nos hicimos una pregunta. ¿Se podría crear un sujetador de lactancia que ya llevara la absorción incorporada, para no necesitar un disco suelto? Uno que fuera cómodo, seguro e hiciera lo que se espera de un buen sujetador de lactancia.
Encontramos la respuesta
Tenía que absorber las fugas de leche sin nada que se moviera, se enrollara o hubiera que cambiar constantemente. Durante todo el día. Y, al mismo tiempo, ser suave y seguro para tu piel y la de tu bebé.
La solución estaba en la propia copa. No un disco suelto, sino cuatro capas integradas en el sujetador, cada una con su propia función.
La capa en contacto con tu piel absorbe la humedad rápidamente para que la notes seca. Debajo, una capa que la absorbe y la retiene. Una capa de barrera impide que traspase a tu camiseta. Y la capa exterior está hecha de un material suave y seguro.
Juntas, estas cuatro capas consiguen algo que un disco suelto nunca pudo lograr: absorber la leche sin que nada se mueva. Así nació el sujetador Vemorina Postpartum Comfort, un sujetador de lactancia con la absorción ya integrada. Para que no necesites más discos sueltos.
¿Cuánta leche absorbe cada copa?
Cada copa absorbe hasta 30 ml de leche, incluso durante una subida repentina. El líquido se distribuye rápidamente y se absorbe en menos de 3 minutos, para que te sientas seca y sin fugas.
Suficientemente seguro para tu bebé
Llevas el sujetador de lactancia día y noche, en contacto directo con tu piel y cerca de tu bebé. No todos los sujetadores que encuentras online han sido analizados para detectar sustancias nocivas en sus tejidos. El nuestro sí.
Cuenta con el certificado OEKO-TEX STANDARD 100, Class I, la categoría más estricta que existe, la misma que se aplica a la ropa de bebé. Número de certificado 11-36224, que puedes comprobar tú misma.
Se acabó el tener que recolocar el disco.
¿Estás cansada de recolocar los discos, de llevar recambios a todas partes y de comprar paquetes nuevos sin parar? Hay una forma más sencilla.
El sujetador de lactancia Vemorina pone fin a todo eso con una absorción integrada que retiene las fugas, se mantiene en su sitio y es suave para tu piel. Se acabaron los discos sueltos. Póntelo y olvídate.
Información útil antes de comprar
Ya lo he probado todo. ¿Por qué esto sí va a funcionar?
Porque la absorción está integrada en el sujetador, no en un disco suelto que se puede mover. Un disco mejorado sigue siendo un disco. Este sujetador elimina el disco por completo, para que no haya nada que recolocar ni que reponer.
¿Absorberá lo suficiente sin un disco suelto?
Sí. Cada copa absorbe hasta 30 ml de leche, 60 ml en total. Las capas integradas absorben y retienen la humedad, manteniéndote protegida sin necesidad de discos sueltos que se mueven o hay que cambiar.
¿Entonces ya no tendré que comprar discos de lactancia?
No. Este sujetador sustituye por completo los discos de lactancia. Se acabó llevar recambios en el bolso, las bolitas en el fondo de la copa y el tener que comprar un paquete tras otro.
¿Y si no me queda bien?
Puedes devolverlo sin problema. Tienes 14 días para probártelo tranquilamente en casa.
¿Cuántos sujetadores necesito?
Cada copa absorbe hasta 30 ml de leche, suficiente para el día a día. Como el sujetador se lleva directamente sobre la piel, la mayoría de las mujeres eligen tener dos o tres. Así, siempre tienes uno limpio y fresco mientras el otro está listo o en la lavadora.
¿Te has dado cuenta de que estabas recolocando el disco mientras leías esto? Entonces es el momento de dejarlo atrás. Se acabó llevar un recambio en el bolso. Se acabó esa bolita en el fondo del sujetador. Una cosa menos en la que pensar.
Ver el sujetador